Avellaneda tuvo este lunes una protesta protagonizada por más de 200 camioneros, que se concentraron frente al Tribunal de Faltas para reclamar contra las sanciones aplicadas por el Municipio. La movilización generó cortes y demoras en distintos puntos de la zona.
Los transportistas denuncian que algunas fotomultas llegan hasta los $9 millones y consideran que los montos son excesivos en relación con las infracciones atribuidas. También cuestionan la aplicación de multas en sectores donde actualmente está permitido el tránsito pesado.
Otro de los puntos centrales del reclamo es el secuestro de camiones y la retención de licencias de conducir. Los trabajadores sostienen que estas medidas terminan afectando directamente la posibilidad de continuar con su actividad.
El reclamo fue dirigido contra el funcionamiento del sistema de fiscalización de la gestión municipal de Avellaneda, encabezada actualmente por Magdalena Sierra. En el escenario político local, la administración mantiene su vínculo con el espacio liderado por Jorge Ferraresi, por lo que la protesta vuelve a generar presión sobre ese sector político.
Los manifestantes llegaron desde distintos puntos de Avellaneda y se movilizaron bajo una consigna contundente: “Si no trabajamos, Avellaneda se para”. Entre sus pedidos figura la revisión de las infracciones y la suspensión del sistema electrónico de fiscalización en los términos que reclaman los transportistas.
El conflicto impacta sobre una actividad considerada clave para la circulación de mercaderías, industrias y comercios de la zona. Los transportistas sostienen que necesitan poder circular para mantener sus fuentes de trabajo y la actividad económica local.