El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pidió disculpas ante los dirigentes de las federaciones durante una reunión del Consejo en Zúrich, luego de la polémica generada por el proyecto FIFA Forward Enterprise, que buscaba abrir la puerta a la privatización de la Copa del Mundo.
La iniciativa provocó fuertes cuestionamientos sobre la conducción del organismo y profundizó las tensiones con la UEFA y otras autoridades del fútbol europeo. Infantino reconoció problemas en la metodología del proyecto, aunque las explicaciones no conformaron a todos.
En medio de la crisis, la FIFA puso sobre la mesa un plan para distribuir 600 millones de dólares durante cuatro años, a partir de 2027. Los fondos estarían destinados a las asociaciones miembro y a las seis confederaciones continentales para financiar proyectos de desarrollo.
Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa de Fútbol, reclamó más claridad y pidió que se publiquen todos los documentos relacionados con la iniciativa. Según trascendió, las disculpas de Infantino no alcanzaron para despejar las dudas.